Primera entrada del blog

Se acabó el ser independiente, al menos por un tiempo. Los gatitos han llegado para quedarse y han venido en lote. Revisa esta graciosa galería de fotos de camadas de gatitos donde podrás ver a la familias posando, a las madres con cara de cansadas e incluso alguna fotografía en que parece que la gata está a punto de huir.

Bonitos gatitos de ojos azules, gatitos descansando u otra camada alimentándose completan esta galería de familias gatunas.

curiosas-y-bonitas-familias-gatunas-1
curiosas-y-bonitas-familias-gatunas-2
curiosas-y-bonitas-familias-gatunas-3
curiosas-y-bonitas-familias-gatunas-4
curiosas-y-bonitas-familias-gatunas-6
curiosas-y-bonitas-familias-gatunas-7
curiosas-y-bonitas-familias-gatunas-8
curiosas-y-bonitas-familias-gatunas-9
curiosas-y-bonitas-familias-gatunas-10
curiosas-y-bonitas-familias-gatunas-11
curiosas-y-bonitas-familias-gatunas-12

curiosas-y-bonitas-familias-gatunas-13El gato (Felis silvestris catus) es un animal que lleva con nosotros, desde hace más de 9000 años.  Miro a Bimba, que duerme en el sofá plácidamente, después de acurrucarse a mi lado, me dispongo a leer información sobre los gatos. Realmente quiero saber todo lo que hay detrás de este maravilloso animal.

Clasificación científica de los gatos

Aunque Johann Erxleben denominó al gato doméstico en 1772 Felis domesticus, y ya en 1758 había recibido el nombre de Felis catus por Carolus Linnaeus, en su obra Systema naturae, estos no son los nombres científicos aprobados en el Código Internacional de Nomenclatura Zoológica.

Características de los Gatos

Sociabilidad, comportamiento, y costumbres

Existe una gran controversia en cuanto al carácter, comportamiento y sociabilidad de los gatos, especialmente porque se les suele comparar con el otro animal de compañía más común: el perro. Sencillamente, se trata de especies muy diferentes en cuanto a su forma de comunicación, costumbres y naturaleza.

Evidentemente, no todos los gatos presentan el mismo grado de socialización con los humanos o con otros animales, y cada individuo tiene sus propias características particulares. En este sentido, influye decisivamente el entorno en el que el gato ha crecido, así como algunos condicionantes genéticos.

A grandes rasgos, el gato es un animal que, a diferencia del perro, que es altamente social y un “animal de manada”, no depende de otros individuos para subsistir. Es por ello que se le considera a menudo una especie asocial, aunque la realidad es que los que conviven con gatos confirman en su mayoría, que son altamente sociables. Los especialistas, finalmente, consideran a los gatos “parcialmente sociables” y una especie con una gran capacidad de vida en común con los humanos.

Pese a que los gatos tienen hábitos solitarios y, a diferencia de los perros, no necesitan contar con una jerarquía en el grupo, esto varía cuando un gato se ve obligado a convivir con otros gatos en un hogar humano. En estos casos, puede existir un gato dominante que tendrá la autoridad sobre los demás, aunque no existirán reglas tan definidas como sucede en el caso de los perros.

Los felinos son extremadamente territoriales. Solo cuando se encuentran cómodos y seguros en su territorio, buscarán relacionarse con las personas. Su relación con el territorio es más fuerte que con los demás ocupantes, y no le gusta compartir su espacio o su comida. Esto suele generar conflictos cuando varios gatos se ven obligados por primera vez, a convivir juntos, en el entorno doméstico.

Debido a la gran importancia que tiene el territorio para los felinos, cualquier cambio que se produzca en este, le incomodará y le generará estrés. El gato se siente seguro cuando dispone de su territorio, que debe tener una zona para descansar sin ser molestado, otra zona de actividad y los caminos de exploración entre ambas zonas.

Deja un comentario